Alejandro

Alejandro, me gusta tu nombre

Suena como las notas enigmáticas del chelo

Suena como la plegaria de un amor desamparado

Que se aferra a Ale y se aleja

Lejano, distante, infinito y constante.

 

Ale, me enamoran tus ojos

Ojos tristes melancólicos y profundos

Que son transparentes y son turbios

Que encierran amor y tristezas

Que esconden temor y fiereza.

 

Ale, me prendo de tus labios

Labios delgados y tibios

Prodigio de naturaleza

Son la mecha que enciende la hoguera

Promesa divina de lujuria y pasión.

 

Ale, añoro tus manos

Manos grandes y suaves

Húmedas y tiernas que no atrapan sino aire

Que no reviven momentos, que tienen miedos.

 

Y mis deseos como lirios flotan sobre un lago

En ese lago donde nunca navegas

Y mi sentimiento brilla entre las estrellas

A donde nunca miras

Sin embargo en mis noches te sueño

Y en mis días te pienso

 

No quiero asustarte

Pero de mi mente y corazón

Ya nunca te dejaré salir

Porque aunque no has querido

Formas parte ya de mi.

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