Átame

Dices ser un higadito, un intolerante y me consta que sí
Y son esas palabras las que arrastran mis huesos de hierro a ti
cómo lo hiciera un imán
Átame, muéstrame lo que tienes y no me dejes tocarte
Castígame, con tu indiferencia, mírame suplicar y no tengas clemencia
átame, has daño a mi carne que aun así mi corazón no dejara de amarte
Te estoy retando, provócame, hazme suplicar
Intenta hacerme odiarte y yo besaré tus ojos
Intenta maltratarme y yo lameré tus manos
Presiona con tu cuerpo el mío, róbate mi aliento
Jala mis cabellos hasta las comisuras de tus labios
No me moveré, no podrás arrancarme de ti
Y no podré hablar de dolor, pues es muchas veces más grande
El dolor de la ansiedad de no tenerte en mí
Muerde mis deseos que yo me comeré los tuyos…
y después hazme suplicar por un beso!