Mío es todo El
La primera vez que lo vi caminando por en medio de la calle,
la tarde comenzaba a alejarse
y a más de 50 metros decidí
Que ese hombre sería para mí.
No sabía su nombre siquiera
Pero cuando pasó a mi lado ni siquiera me notó
O tal vez sí y me ignoró
No puedo asegurarlo ahora
Pero el desinterés me enganchó.
Me convertí en su sombra
Atraída por ese magnetismo
Lo seguí casi por instinto
Puse a sus pies más que piel
Más que razón, más que sentimiento
El me dominaba
Luego yo a él
Y en ese juego hubo días de guerra
Y muchas noches de paz
Pero lo que ahora tengo es mío nada más.