Fisiología de la Tristeza
Mis ojos húmedos y enrojecidos
sentían la boca distendida,
con una palabra muerta en los labios.
Mis manos mudas veían mi cuerpo
tiritante y cansado.
Mi mente ausente oía que los brazos la acompañaba
alejándose del corporal tronco.
Mis lágrimas, sin serlo, se evaporaban en la retina,
sin voluntad de salir,
elicitando mi tristeza.
12 de August, 2006 a las 11:03 am
Estupendo concepto…contenido lleno de sensibilidad y buen diseño, me hechizo.
Un biko, volveré
12 de August, 2006 a las 5:33 pm
Excelente sitio, me gusto un monton cuando lo encontre!!! Exquisita forma de describir aquellos momentos, en los que la nostalgia nos roba el aliento! Saludos de la Tierra