Antierótico
Enviado del más allá por: :::Gatopardo :::
Solías ser el centro estratégico
de la oficina de disipación del tedio,
la silueta ideal de mi utopía
la dieta recomendada.
Recuerdo que en ti
olvidé el sueño,
la pasión secreta de la caza
e instituí como única doctrina
la tensada
e insaciable verdad
entre tus piernas.
Mas sucedió
que como todo buen ideal que se corrompe,
traído de vuelta a la vigilia,
te hiciste resistiblemente magra,
transparente,
hasta cierto instante
predecible.
Y desperté aterrado
con las marcas de cadena en mis muñecas
y a mi boca
el cebo anclado
con el que a tus presas buscas
y tras fornicar con ellas
les arrancas la cabeza.